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EL VIAJE DE UNA MADRE EN BUSCA DE SUS SUEƑOS

Actualizado: 22 nov 2024





La seƱora Yuli emigra a Madrid para abrir restaurante peruano y deja a sus seres queridos llenos de tristeza y temores.Ā 





Escribe Nicole MezaĀ Ā 


El 15 de febrero del 2022 terminƩ llorando por la partida de mi madre Yuli y mi hermana mayor Emily. Ambas emigraron a EspaƱa en busca de un mejor destino como miles de seres humanos de todo el mundo.


En cada recuerdo de infancia, tu amor siempre presente.


Aquel dĆ­a cambiĆ³ mi vida por completo. Con apenas 20 aƱos, me vi envuelta en un torbellino de emociones al enfrentar la separaciĆ³n de mi nĆŗcleo familiar. No quise llorar en ese momento, no querĆ­a que mamĆ” y mi hermana se sintieran mal; pero cuando me encontraba sola en casa me lanzaba a mi cama y lloraba tanto que ya no tenĆ­a ganas de salir.Ā 


DĆ­as antes de la partida, en la quietud de mi habitaciĆ³n, recibĆ­ la noticia que sacudiĆ³ mi mundo. Mi madre se acercĆ³ y me mostrĆ³ los pasaportes para su viaje junto con mi hermana. Aunque la idea de la partida no era nueva, siempre pensĆ© que era solo una ilusiĆ³n que nunca se concretarĆ­a. Sin embargo, aquella vez era diferente y la realidad se apoderĆ³ de mis pensamientos.


Una mezcla de alegrĆ­a y tristeza se apoderĆ³ de mĆ­ al darme cuenta de que las mujeres que siempre habĆ­an sido mi apoyo incondicional se embarcarĆ­an en una travesĆ­a hacia lo desconocido. Aunque sentĆ­a que era lo mejor para ellas, no podĆ­a ignorar el nudo en mi garganta al pensar en la separaciĆ³n de nuestra familia.


La conversaciĆ³n con mi madre quedĆ³ grabada en mi memoria. Me preguntĆ³ si yo tambiĆ©n querĆ­a ir con ellas y dejar todo atrĆ”s. A pesar de la tentaciĆ³n de comenzar un capĆ­tulo completamente diferente en otro paĆ­s, me encontraba en una encrucijada. Mis estudios universitarios, en pleno sexto ciclo, se interponĆ­an en esta difĆ­cil decisiĆ³n.


Mi padre RaĆŗl tuvo que adaptarse a tener una vida sin mi madre. Mi hermana Paola tenĆ­a 12 aƱos y no entendĆ­a completamente lo que estaba pasando, pero nuestra familia poco a poco se estaba desmoronando. Yo aĆŗn no sabĆ­a quĆ© hacer, si irme con ellas o aceptar la responsabilidad de cuidar a mi hermanita y brindarle mi apoyo incondicional.


En los dĆ­as previos a su partida, decidimos salir mĆ”s, comer juntos y aprovechar el tiempo que nos quedaba. Mi madre, en cada oportunidad, nos comentaba su sueƱo de abrir un restaurante llamado "La sazĆ³n de Yuli" y comenzar a preparar comida peruana en Madrid.Ā 


Tenƭa ese proyecto en mente, porque su madrina estaba en EspaƱa y le ayudarƭa a hacerlo realidad. Al escuchar las ideas de mi madre, empezaba a sentirme mejor, pues estaba pensando en grande y persiguiendo sus objetivos.


Antes de su viaje a EspaƱa, decidĆ­ organizarle una reuniĆ³n de despedida porque creĆ­a que era necesaria. InvitĆ© a familiares y amigos de confianza y todo parecĆ­a ir bien hasta que nos tocĆ³ decir algunas palabras. Recuerdo haberme hecho la valiente para contenerme el llanto, pero fue en vano porque terminĆ© llorando, pues no podĆ­a soportar la idea de perder el lazo que tenĆ­a con ellas. ĀæQuĆ© serĆ­a de mĆ­ sin ellas? ĀæEstarĆ­a sola e incomprendida en este mundo?Ā Me costaba mucho asimilarlo y no solo a mĆ­, sino tambiĆ©n a mi padre.






Foto 2: Con mi hermana mayor a mi lado, siempre juntas.


LlegĆ³ el dĆ­a. El vuelo salĆ­a a las ocho de la maƱana del aeropuerto Jorge ChĆ”vez. Todos madrugamos y decidimos desayunar juntos para poder disfrutar los Ćŗltimos momentos que nos quedaba. Al principio, no hablaba nadie. Se notaba que era un dĆ­a de despedida y no tenĆ­amos mucho quĆ© decir. No podĆ­a creer que ya se iban. Mi padre y mi hermanita se alistaron para acompaƱarlas al aeropuerto, pero yo no tenĆ­a ganas, algo me impedĆ­a ir.Ā 


Me despedĆ­ de mi madre y mi hermana con un fuerte abrazo. Les dije que querĆ­a que les fuera lo mejor posible. Eso fue lo Ćŗnico. DespuĆ©s se fueron y yo me quedĆ© sola en casa. TenĆ­a un presentimiento de que, si iba al aeropuerto, no olvidarĆ­a esa escena de verlas entrar al aviĆ³n y decirles adiĆ³s para siempre. No querĆ­a quedarme con ese recuerdo, por eso no fui, y ahora me arrepiento.


Al volver a casa, mi padre, mi hermanita y yo nos sentimos tan vacĆ­os, ya que ellas eran las que levantaban el Ć”nimo y emocionaban el ambiente de la casa con cada ocurrencia. Ya nada era igual. Cada vez que me levantaba de la cama, tenĆ­a la manĆ­a de ir a levantar a mi hermana para desearle los buenos dĆ­as, pero esta vez no estaba.Ā 


Ā AMOR DE MADRE


Habƭa un silencio que no podƭa soportar. Las charlas que tenƭa con mi madre ya no eran esperadas, todo habƭa cambiado. Mi padre ya no se reƭa cuando veƭa una pelƭcula porque ya no estaba su compaƱera, y mi hermana menor ya no tenƭa ese cariƱo incondicional cuando se sentƭa triste. Nada se comparaba al amor de madre. La casa estaba en silencio la mayor parte del tiempo, y asƭ fue durante muchos dƭas, hasta que aceptamos que ya no las volverƭamos a ver.


Ā Millones de madres sacrifican todo en busca de un futuro mejor para sus familias. Sin embargo, este desprendimiento no debe ser vistos como despedida definitiva, sino como oportunidades para el crecimiento y el progreso. Cada partida deberĆ­a ser un impulso para fortalecer los lazos familiares, para mantener viva la esperanza y la conexiĆ³n, sin importar las distancias.


En el DĆ­a de las Madres, honremos a estas mujeres valientes que, a pesar de las adversidades, siempre salen adelante con fuerza y ā€‹ā€‹determinaciĆ³n. A todas las madres que han emprendido un viaje en busca de sus sueƱos, a aquellas que han dejado su hogar para construir uno nuevo, a las que trabajan incansablemente por el bienestar de sus seres queridos: Ā”Feliz DĆ­a de las Madres! Su valentĆ­a y amor incondicional son un faro de inspiraciĆ³n para todos nosotros.


Foto 3: Juntas desde siempre.

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