EL VIAJE DE UNA MADRE EN BUSCA DE SUS SUEĆOS
- Nicole Elian Meza Cerdan
- 10 may 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 22 nov 2024
La seƱora Yuli emigra a Madrid para abrir restaurante peruano y deja a sus seres queridos llenos de tristeza y temores.Ā

Escribe Nicole MezaĀ Ā
El 15 de febrero del 2022 terminƩ llorando por la partida de mi madre Yuli y mi hermana mayor Emily. Ambas emigraron a EspaƱa en busca de un mejor destino como miles de seres humanos de todo el mundo.

En cada recuerdo de infancia, tu amor siempre presente.
Aquel dĆa cambiĆ³ mi vida por completo. Con apenas 20 aƱos, me vi envuelta en un torbellino de emociones al enfrentar la separaciĆ³n de mi nĆŗcleo familiar. No quise llorar en ese momento, no querĆa que mamĆ” y mi hermana se sintieran mal; pero cuando me encontraba sola en casa me lanzaba a mi cama y lloraba tanto que ya no tenĆa ganas de salir.Ā
DĆas antes de la partida, en la quietud de mi habitaciĆ³n, recibĆ la noticia que sacudiĆ³ mi mundo. Mi madre se acercĆ³ y me mostrĆ³ los pasaportes para su viaje junto con mi hermana. Aunque la idea de la partida no era nueva, siempre pensĆ© que era solo una ilusiĆ³n que nunca se concretarĆa. Sin embargo, aquella vez era diferente y la realidad se apoderĆ³ de mis pensamientos.
Una mezcla de alegrĆa y tristeza se apoderĆ³ de mĆ al darme cuenta de que las mujeres que siempre habĆan sido mi apoyo incondicional se embarcarĆan en una travesĆa hacia lo desconocido. Aunque sentĆa que era lo mejor para ellas, no podĆa ignorar el nudo en mi garganta al pensar en la separaciĆ³n de nuestra familia.
La conversaciĆ³n con mi madre quedĆ³ grabada en mi memoria. Me preguntĆ³ si yo tambiĆ©n querĆa ir con ellas y dejar todo atrĆ”s. A pesar de la tentaciĆ³n de comenzar un capĆtulo completamente diferente en otro paĆs, me encontraba en una encrucijada. Mis estudios universitarios, en pleno sexto ciclo, se interponĆan en esta difĆcil decisiĆ³n.
Mi padre RaĆŗl tuvo que adaptarse a tener una vida sin mi madre. Mi hermana Paola tenĆa 12 aƱos y no entendĆa completamente lo que estaba pasando, pero nuestra familia poco a poco se estaba desmoronando. Yo aĆŗn no sabĆa quĆ© hacer, si irme con ellas o aceptar la responsabilidad de cuidar a mi hermanita y brindarle mi apoyo incondicional.
En los dĆas previos a su partida, decidimos salir mĆ”s, comer juntos y aprovechar el tiempo que nos quedaba. Mi madre, en cada oportunidad, nos comentaba su sueƱo de abrir un restaurante llamado "La sazĆ³n de Yuli" y comenzar a preparar comida peruana en Madrid.Ā
TenĆa ese proyecto en mente, porque su madrina estaba en EspaƱa y le ayudarĆa a hacerlo realidad. Al escuchar las ideas de mi madre, empezaba a sentirme mejor, pues estaba pensando en grande y persiguiendo sus objetivos.

Antes de su viaje a EspaƱa, decidĆ organizarle una reuniĆ³n de despedida porque creĆa que era necesaria. InvitĆ© a familiares y amigos de confianza y todo parecĆa ir bien hasta que nos tocĆ³ decir algunas palabras. Recuerdo haberme hecho la valiente para contenerme el llanto, pero fue en vano porque terminĆ© llorando, pues no podĆa soportar la idea de perder el lazo que tenĆa con ellas. ĀæQuĆ© serĆa de mĆ sin ellas? ĀæEstarĆa sola e incomprendida en este mundo?Ā Me costaba mucho asimilarlo y no solo a mĆ, sino tambiĆ©n a mi padre.
Foto 2: Con mi hermana mayor a mi lado, siempre juntas.
LlegĆ³ el dĆa. El vuelo salĆa a las ocho de la maƱana del aeropuerto Jorge ChĆ”vez. Todos madrugamos y decidimos desayunar juntos para poder disfrutar los Ćŗltimos momentos que nos quedaba. Al principio, no hablaba nadie. Se notaba que era un dĆa de despedida y no tenĆamos mucho quĆ© decir. No podĆa creer que ya se iban. Mi padre y mi hermanita se alistaron para acompaƱarlas al aeropuerto, pero yo no tenĆa ganas, algo me impedĆa ir.Ā
Me despedĆ de mi madre y mi hermana con un fuerte abrazo. Les dije que querĆa que les fuera lo mejor posible. Eso fue lo Ćŗnico. DespuĆ©s se fueron y yo me quedĆ© sola en casa. TenĆa un presentimiento de que, si iba al aeropuerto, no olvidarĆa esa escena de verlas entrar al aviĆ³n y decirles adiĆ³s para siempre. No querĆa quedarme con ese recuerdo, por eso no fui, y ahora me arrepiento.
Al volver a casa, mi padre, mi hermanita y yo nos sentimos tan vacĆos, ya que ellas eran las que levantaban el Ć”nimo y emocionaban el ambiente de la casa con cada ocurrencia. Ya nada era igual. Cada vez que me levantaba de la cama, tenĆa la manĆa de ir a levantar a mi hermana para desearle los buenos dĆas, pero esta vez no estaba.Ā
Ā AMOR DE MADRE
HabĆa un silencio que no podĆa soportar. Las charlas que tenĆa con mi madre ya no eran esperadas, todo habĆa cambiado. Mi padre ya no se reĆa cuando veĆa una pelĆcula porque ya no estaba su compaƱera, y mi hermana menor ya no tenĆa ese cariƱo incondicional cuando se sentĆa triste. Nada se comparaba al amor de madre. La casa estaba en silencio la mayor parte del tiempo, y asĆ fue durante muchos dĆas, hasta que aceptamos que ya no las volverĆamos a ver.
Ā Millones de madres sacrifican todo en busca de un futuro mejor para sus familias. Sin embargo, este desprendimiento no debe ser vistos como despedida definitiva, sino como oportunidades para el crecimiento y el progreso. Cada partida deberĆa ser un impulso para fortalecer los lazos familiares, para mantener viva la esperanza y la conexiĆ³n, sin importar las distancias.
En el DĆa de las Madres, honremos a estas mujeres valientes que, a pesar de las adversidades, siempre salen adelante con fuerza y āādeterminaciĆ³n. A todas las madres que han emprendido un viaje en busca de sus sueƱos, a aquellas que han dejado su hogar para construir uno nuevo, a las que trabajan incansablemente por el bienestar de sus seres queridos: Ā”Feliz DĆa de las Madres! Su valentĆa y amor incondicional son un faro de inspiraciĆ³n para todos nosotros.

Foto 3: Juntas desde siempre.